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Foodie Viajera

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New York, New York

Yo me catalogo Workaholic, me gusta mucho mi trabajo y como tuvimos tantos cambios en los últimos 6 meses no encontré un momento adecuado para parar y descansar. No, no sigas mi ejemplo, todo en la vida es balance y si no descansas nunca podrás dar el 100% en tus actividades, recuerda el delicado balance del Gym y el Ñam. Continuar leyendo…

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Conociendo los Sabores de Colombia, una visita a "El cielo"

No hay nada que yo disfrute más que viajar, esa sensación de libertad y aventura, conocer un lugar al cual eres extraño me llena de felicidad.

Hace una semana tuve la oportunidad de hacer un viaje con un grupo de amigas, celebrando la despedida de soltera de Raquel  ¿Se acuerdan de mi amiga de los cooking dates?

Veníamos planeando hace meses y finalmente llegó el día: 11 chicas nos fuimos a conquistar Bogotá.

Llegamos super felices y ya nos estaba esperando Luis, nuestro conductor que se convirtió en el héroe del trip por su excepcional servicio y atención.

#rakiscrew #monserrate #Bacheloretteparty #agarratebogota #fuckingnatalia

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No hace falta decir que una de las cosas que más me gusta de nuestro país hermano es lo amable y cordial que es la gente, lo mejor? es que se siente genuino, no es como si te trataran bien por obligación o por querer sacar provecho.

Nuestra primera parada fue nuestro hotel, ubicado cerca del parque de la 93, donde hay muchos restaurantes y cafés para disfrutar a cualquier hora.

Se nos hizo de noche muy pronto y nos tocó ponernos guapas para nuestro primer compromiso, el restaurante El Cielo.

Este restaurante está en la lista de los 50 Mejores de Latinoamérica y ha sido parte del listado desde el 2013, 2014 y 2015. Creo que esta demás decirles que el Chef Juan Manuel Barrientos lleva muchos premios e incluso fue invitado el año pasado a Panamá Gastronómica.

La cocina de El Cielo es creativa, utilizan productos colombianos resaltando sus raíces mientras juegan con técnicas modernas.

Con mucho dolor debo decir que nuestra experiencia fue agridulce, cuando llegamos la encargada de las reservas no incluyó la nuestra, una mesa de 9 personas y al final para poder atendernos separaron el grupo en dos mesas, esto no nos arruinó la noche, pero si le resto muchos puntos a la experiencia en el lugar.

El Cielo no es un restaurante a la carta, tiene un menú de degustación o de Experiencias Sensoriales, como se describen en si sitio web.

Cuando llegas puedes escoger entre el menú de 9 o 12 experiencias, yo decidí disfrutar de la experiencia completa.

Como estábamos muy molestas por lo de la reserva y que demoraron bastante en ubicarnos, nos ofrecieron la experiencia de una mimosa. Nos sirvieron unas copas de champán en las cuales vertieron un poco de nitrógeno líquido que inundó el cuarto de un delicioso aroma a naranjas, debías acercarte a la copa, aspirar y dejar que tus sentidos disfrutaran. 

 Nos trajeron unas tabletas en un plato térmico, agregaron agua caliente y se desenvolvieron unas toallas aromatizadas para limpiarnos las manos, esto era el inicio de la experiencia gastronómica.

Luego pasamos al aperitivo de la casa, que consistió en jugo de guarapo fermentado con ron y granadilla acompañado con un palito de caña de azúcar con una ósmosis de ron. Te tomabas el aperitivo como un shot y luego mordías la caña.

 

 Nos presentaron una entrada que era basada en el chontaduro, su forma me recuerda al pixbae, pero era más grande y dulzón. Este plato consistía en un papel de arroz crocante sobre el cual había crema de chontaduro y piña y unos pétalos de chontaduro, este plato parecía una flor exótica.

 

Era hora de la experiencia de Spa, ya estábamos más animadas con las mimosas y trajeron unos cántaros de metal, en el centro de la mesa había un coco y varias cosas servidas en conchas marinas, vertieron nitrógeno líquido en el coco y de inmediato nos transportamos a una playa paradisíaca, el aroma a coco inundaba el salón mientras nos repartieron una rocas frías de cacao, luego nos dieron arena comestible y nos indicaron que debíamos partir la roca con nuestras manos y exfoliarnos con la mezcla líquida que tenía dentro. Debo decirles que el aroma del coco, el cacao y la galleta eran deliciosos, luego nos lavamos las manos con agua tibia y cuando nos secamos ya no sentías las manos grasosas, pero mantenían el aroma del cacao y galleta.

 

Llegó el momento de uno de mis favoritos de la noche, trajeron un plato hondo y en el fondo colocaron una porción de sorbete de pepino al cual le vertieron una sopa caliente de auyama o zapallo, a un costado había una tostada a base de auyama una salsa de queso feta y un cubo de auyama caramelizado con miel de maple. No tengo palabras para expresar lo deliciosa que es esta mezcla, las temperaturas, las texturas y el sabor era increíble. Realmente disfrute cada cucharada de este plato.


Mientras disfrutábamos de la sopa trajeron el pan de la casa hecho a base de arracacha, lo presentaron sobre un tapete de Mola, lo acompañaron de un puré rústico de maíz y mantequilla caramelizada.

 

Nuevamente el encargado tuvo una cortesía con nosotras y nos dio unos shots conocidos como Astronauta, tomabas media rodaja de limon, cubrías un lado de café, el otro lado de azúcar y luego lo mastican y te tomabas un shot de vodka. La combinación era increíble, no sentías el vodka porque todos los sabores se mezclaban en tu boca. Este shot me sorprendió muchísimo, me parecía una mezcla super extraña pero al final los sabores se complementan muy bien.


Le tocaba la hora al maridaje y otra de mis decepciones de la noche, trajeron un ceviche de langosta y adivinen que? soy alérgica a la langosta y en nuestra reserva se los comunicamos.

Era un ceviche de cola de langosta en un zumo de tomate verde, láminas de rábano, puntos de maracuyá y espuma de coco.

 

Me partió el alma ver a las demás disfrutar de este plato y hablar de lo delicioso que estaba mientras yo las miraba, más tarde me trajeron ceviche vegetariano que honestamente no disfrute. No porque estuviera malo, sino por la decepción.

Comenzaron a llegar los platos calientes, mi segundo favorito de la noche un delicioso mero, cocido al vacío, terminado a la parrilla y luego bañado con una ceniza de especias, servido sobre puré de ñame, acompañado con papas criollas y una salsa de cilantro. Este plato me dejó sin palabras, el pescado estaba increíble, podías sentir el sabor del pescado y el sabor ahumado a romero. Las papas eran una delicia, crujientes y ahumadas por fuera, pero tiernas y delicadas por dentro, el puré y la salsa de cilantro acompañaron divinamente este plato. Yo no suelo comer pescado, pero puedo decirles que podría comer ese pescado el resto de mi vida!

  

El siguiente plato era un pollo rostizado, marinado en cerveza rubia, acompañado con unos chips de papa, un aceite de espinaca y albahaca, unos puntos de bechamel con cerveza negra, puerro rostizado y un rollito de puré de papa criolla envuelto en láminas de aguacate.

 

Continuamos la experiencia con una posta en una salsa demiglace, aquí querían resaltar el maíz por lo que venía con mazorcas baby asadas, puré de maíz, una ensalada de guisantes con vinagreta y arvejas.

 

Cochinillo al vacío, terminado al carbón, presentado en una salsa de borojó acompañado con puré de arracacha, cebolla caramelizada y arvejas.

Paleta nitrogenada de queso costeño, bocadillo beleño y bañada en leche condensada, cada ingrediente por su cuenta no sumaba mucho, pero al probarlo todo como un bocadillo fue una delicia.

 

El último plato fue un juego de texturas gastronómicas de arroz, había helado, crocante, galleta, merengues, malvas, bizcochuelo e incluso hilos de caramelo de arroz. Me pareció un plato super divertido por el juego de texturas que presentaron.

El cierre de la noche fue un espectáculo, evocaron el amanecer en un cafetal, nos prepararon café tradicional filtrado en un envase de cristal, colocaron varias plantas de café en la mesa, trajeron cocadas, merengues, galletas y macaroons para acompañar el café.

Cuando estaba listo vertieron nitrógeno liquido en unas ánforas y una neblina de café inundo la mesa y el salón.

A pesar del inicio de nuestra experiencia en El Cielo, la comida y el talento del Chef dejaron bien el nombre del restaurante. Yo se los recomiendo si quieren una experiencia super diferente y llena de agradables sorpresas.

¿Quieres saber más de la gastronomía y mis aventuras en Colombia? ¡Te contaré más en la próxima entrada!

 

-Alex <3